La transferencia autóloga de microbiota (aMTT) es una forma de seguro de salud: puede conservar sus propias bacterias intestinales, hoy todavía sanas, en cápsulas AutoBiome, para recuperar después de un futuro episodio de disbiosis aquello que siempre fue suyo. Las cápsulas pueden guardarse en casa, en el frigorífico o en el congelador.
La disbiosis —el desequilibrio patológico de la flora intestinal— puede aparecer en cualquiera, incluso en una persona hoy completamente sana. Un tratamiento antibiótico, una operación o incluso un viaje largo pueden alterar el delicado equilibrio que la microbiota intestinal ha construido durante años. Si sabe que le espera un estado de salud, un tratamiento o un acontecimiento que puede provocar disbiosis, ahora, estando sano, puede conservar sus propias bacterias intestinales, naturalmente compatibles, para su recuperación futura.
La muestra tomada con cuidado y en el momento adecuado puede devolverse a su organismo tras un episodio inesperado o ya previsible, como si retomara su vida desde una «partida guardada», con su propia microbiota probada. El servicio que produce las cápsulas necesarias es AutoBiome.
Conservar la propia microbiota está indicado si la persona no padece una enfermedad crónica y se encuentra en un estado de salud microbiológicamente adecuado. A continuación resumimos en qué situaciones conviene planteárselo y en cuáles no recomendamos la conservación.
Recomendado
No recomendado
Le acompañamos de forma continua: en cada fase sabrá cuál es el siguiente paso.
Un paquete básico de laboratorio e imagen, organizado por su médico de cabecera, descarta enfermedades crónicas, infecciosas o malignas antes de la toma de muestra.
Elija la opción «AutoBiome» en el menú «Programas». Recibirá entonces un identificador único con el formato P0000000.
Realice su pedido con su identificador. Tras el pago enviamos el kit de recogida en 5 días laborables. La muestra se toma una sola vez y debe llegar al laboratorio de Budapest en un plazo de 6 horas.
De la muestra extraemos el microbioma con un procedimiento propio, lo liofilizamos y lo encapsulamos con calidad farmacéutica. Las cajas de 60 se envían por mensajería: en casa se conservan meses en el frigorífico y décadas en el congelador.
Cápsulas procesadas en un laboratorio certificado, elaboradas exclusivamente para su propio uso.
Para garantizar una calidad fiable, le pedimos que:
Escríbanos y pondremos en marcha el proceso de conservación de su propia microbiota, desde el registro hasta la entrega de las cápsulas a domicilio.
→MicroBiome Bank no vende productos, sino que conecta a donantes y receptores mediante la prestación de servicios médicos profesionales. En el caso de la conservación de la propia microbiota, MicroBiome Bank no verifica la identidad facilitada por el solicitante; el servicio se considera un servicio médico y solo puede utilizarse bajo la dirección del médico responsable. La responsabilidad por un posible intercambio de la muestra o del material de partida, así como por la exactitud de la identificación, recae en el solicitante. Para información detallada, póngase en contacto con nosotros.